¿Qué se esconde tras el Prometeo de Mary Shelley?

No es un guiño mitológico, sino una tesis moral. En Frankenstein, Mary Shelley desplaza el terror de la criatura al creador y plantea una culpa que no necesita castigo divino. Crear sin asumir la responsabilidad se convierte aquí en la forma más inquietante del horror moderno.