ANÁLISIS DE LA SERIE “THE BOYZ”

serie The Boys

ANÁLISIS DE LA SERIE “THE BOYZ”

 

2019 creada por Eric Kripke. Protagonizada por: Karl Urban, Jack Quaid, Antony Starr y Erin Moriarty. La serie The Boys está basada en el comic de Garth Ennis y Darick Robertson. 

Ultraviolenta, divertida y muy cínica

¿Qué pasaría si los superhéroes existieran en la vida real? Es casi seguro que serían personas horribles: celebridades mimadas y malcriadas, vigilantes inestables y dioses malévolos e imparables. Esta en la premisa principal de la serie The Boys, ya en su segunda temporada en Amazon Prime recién estrenada. Basada en los comics de Garth Ennis y Darick Robertson del mismo nombre, el programa de Kripke adopta un enfoque bastante ingenioso. ¿Y cómo lo hace? Mostrándonos cómo sería el mundo si unos pocos elegidos pudieran levantar autos, hacer caso omiso de las balas o volar por los aires.

Resulta que no es tan diferente de nuestro propio mundo. The Boys imagina una realidad. Pero con las características esenciales de la sociedad del siglo XXI son notablemente resistentes frente a lo extraordinario. La delincuencia cotidiana puede haber disminuido en todo el país gracias a la existencia de “superhéroes”, pero la obsesión por las celebridades, la corrupción política y el corporativismo despiadado aún dominan la vida estadounidenseResulta que los Supes (como les llaman en la serie) son marcas en lugar de héroes y están más preocupados por los por los acuerdos de patrocinio que por atrapar a los malhechores. Más acción de pose que de código moral. Solo piensan en los resultados de los grupos de opinión y la recaudación de taquilla de su último largometraje.

Los superhéroes corporativos

 Si eres un ¨Supe¨ entonces eres parte de un monopolio de facto controlado por Vought International. Se trata de una mega corporación que alquila a sus héroes en diversos estados mediante lucrativos contratos. Sin embargo, la financiación llega a Vought gracias a los medios de comunicación y a los productos de consumo que son devorados alegremente por voraces ciudadanos comunes¿Ejemplos? Películas, programas, libros, cómics, videojuegos, bocadillos, bebidas energéticas, calzado deportivo, fragancias, y así sucesivamente.

Una luz que brilla con fuerza en la serie The Boys

Nuestra primera mirada tras bambalinas de este mundo aparte, llega de la mano de Annie January, también conocida como Starlight (Erin Moriarty). Se trata una valiente e inocente superheroína de Des Moines que acaba de ser seleccionada como la miembro más reciente del supergrupo más importante del mundo, los SieteComo era de esperar, los ingenuos sueños de heroísmo de Starlight son rápidamente aplastados por las desmoralizadoras realidades del trabajo. Los encargados de marketing de Vought insisten en gestionar cada ápice de su personalidad, incluido un itinerario de crímenes programados para que ella salte al recate mientras las cámaras de la empresa miran filman cada segundo.

Un tren descarriado

Hughie Campbell (Jack Quaid) es un insípido don nadie que vende productos electrónicos y que, como la mayoría de los estadounidenses, creció idolatrando a los Supes. Él nos ofrece una perspectiva desde el punto de vista del ciudadano comúnLa vida de Hughie se hace añicos una tarde cuando un súper veloz llamado A-Train (Jessie T. Usher) corre accidentalmente a través de su novia, Robin (Jess Salgueiro), a una velocidad supersónica, haciéndola explotar en un estallido de sangre, huesos, y sesosEste horrible evento no solo traumatiza profundamente a Hughie, sino que también lo llena de ira y por la el injusto destino de Robin.

Todos los Supes se salen con la suya, por lo menos por ahora

Resulta que los Supes son inmunes a las sanciones penales o civiles por percances en la lucha contra el crimen. Y A-Train, siendo uno de los Siete, es efectivamente intocable. Sin embargo, Hughie pronto es abordado por un individuo desaliñado y con acento llamado Billy Butcher (Karl Urban), quien sostiene que los daños colaterales relacionados con los Supes se han salido de controlLos superhéroes, insiste Billy, son psicópatas violentos y corruptos que no piensan en la gente normal a la que han hecho daño. Con ese fin, Billy convence a Hughie para unirse a The Boys. Se trata de un grupo de vigilantes anti-supes que incluye a Frenchie (Tomer Capon) y a Mother’s Milk (Laz Alonso).

Desapariciones, drogas y acoso sexual

Como era de esperar, Billy tiene sus propias razones para odiar a los supervivientes, ya que culpa de la desaparición de su esposa al casi omnipotente líder de los Siete, Homelander (Antony Starr). Un sádico egoísta que proyecta con los poderes de Superman, completa este grupo completamente disfuncional: Queen Maeve (Dominique McElligott), una versión de Wonder Woman que lucha por salir del closet. Un desagradable y pervertido hombre invisible también conocido como Translucid (Alex Hassell); el sociópata mudo que nos recuerda a Batman; Black Noir (Nathan Mitchell). Y The Deep (Chance Crawford), un supe acuático y misogino que se odia a sí mismo y que abusa sexualmente de Starlight. 

Como era de esperar, la desilusión de Starlight con sus compañeros y sus jefes supremos corporativos, como la manipuladora vicepresidenta de Vought, Madelyn Stillwell (Elisabeth Shue), la coloca en un camino que inevitablemente se cruzará con el de The Boys. Hughie, por su parte, desconfía de las tácticas violentas y clandestinas de Billy y de su obsesión por destruir a Homelander, pero el mercenario tiene la habilidad de explotar sin problemas la propia sed de justicia de Hughie.

El aspecto más convincente de The Boys es su visión familiar pero grotesca de la vida en un mundo donde existen los superhéroes. La serie comienza con una escena común. Arranca con un par de adolescentes que discute apasionadamente sobre cual héroe es mejor. Después agrega un triple giro. Los superhéroes en cuestión no solo son reales, sino que asesinan alegremente a sospechosos de delitos. Y lo hacen de una manera espeluznante para después posar para selfies con sus embobados admiradores.

Gore a litros

Kripke y los otros escritores del programa se apoyan en la violencia espantosa y desmesurada de su premisa, complaciéndose descaradamente con toda la sangre que las películas de superhéroes PG-13 eluden en nombre de la demografía general. Es una expresión mucho más exitosa del enfoque empleado anteriormente en él. En mi opinión genial e infravalorado filme con la premisa: “¿Y si Superman fuera malvado? Que fue Brightburn en el 2019″. 

Indiscutiblemente, la visión del programa es profundamente cínica. Los chicos buenos ¨oficiales¨ son todos desalmados, egoístas o totalmente malévolos. Mientras tanto, los chicos buenos ¨reales¨ son gánsteres, traficantes de armas y soldados de fortuna sin ley. Hughie y Starlight son lo más parecido a los personajes genuinamente de buen corazón de la serie. Pero son rápidamente masticados por la violencia barata y la falsedad cobarde del mundo, respectivamente.

Esto suena a que podría haber sido una experiencia visual nihilista y estresante. Contra todo pronóstico, la serie The Boys demuestra ser una historia profunda, amplia y completamente atractivaManeja algunos cambios de tono verdaderamente salvajes con una agilidad envidiable, saltando sin aliento de la acción hiper violenta a la comedia burda, a el horror doméstico del día a día y a escenas dramáticas muy convincentes.

The Boy

El éxito de la serie The Boys

Esta última podría ser la dimensión más inesperada del éxito de la serie. ¿Por qué? Por su desprecio sonriente por los superhéroes edulcorados de las películas de Marvel. También por su entusiasmo por el gore y las decapitaciones. Así, la serie The Boys es un espectáculo que debería sentirse unidimensional. Sin duda, tiene lugar en una realidad de película de acción exagerada llena de malvados ceñudos y frases ingeniosas. Sin embargo, Kripke y sus colaboradores siempre están dispuestos a reducir la velocidad. Es así como dejan que sus personajes respiren, ya sea representando las profundidades aterradoras de la culpa no resuelta del superviviente de Hughie o la furia desigual que impregna el dolor de Billy.

La serie The Boys trata a sus numerosos antihéroes (y villanos) con una sorprendente cantidad de profundidad. Sí, sí. Y lo hace incluso cuando los desgarra por sus defectos. En ninguna parte es esto más evidente que con Homelander. Sin duda, un megalómano amenazante con algunas inclinaciones verdaderamente perversas. Incluso aparentemente sin cualidades redentoras. Sin embargo, al final de la primera temporada del programa el personaje parece tan lamentable como repugnante. La serie transmite su retorcida psicología con claridad. Pero se trata del tipo de nitidez que rara vez se le otorga a los supervillanos de las películas.

Podéis disfrutar de las primeras dos temporadas de la serie The Boys en Amazon Prime. Y en cuanto a mi calificación, le otorgó a un 9 sobre 10 a la serie en general.

Por Miguel Maturen

                                                                                                                     

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