desert-279862_960_720

No eres tú, soy yo, que genero sin moral lamentos. 

No eres tú, soy yo, que me invento y te vendo cuentos. 

Quien por hacerte cautiva, te cegué con mis promesas.

Y sin pedir perdón, te envolví en mentiras y te hice presa. 

No eres tú, alma pura, quien ha de estar en barbecho, 

pues soy yo, el falso hombre, quien quedará maltrecho. 

Te lleve a un palacio apartado y de hielo, 

y tu corazón resistió, aún sintiendo miedo. 

No eres tú, soy yo, quien te arrastró al desierto, 

sin saber que un día resurgirás, cuando yo en vida ya esté muerto. 

Tery Logan

Compartir
Artículo anteriorCREATIVIDAD
Artículo siguienteINSTANTES

Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Por favor, introduce tu nombre

Se requiere